Soy vecino de este mundo por un rato
Y hoy coincide que también tú estas aquí
Coincidencias tan extrañas de la vida
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio… y coincidir

Disfrutar la vida y ser feliz en ella

miércoles, 24 de febrero de 2010

Aunque el título de este post lleve a muchos compatriotas a pensar en una representante del vedettismo nacional y su popular eslogan que refrenda su estilo de vida, esta interesante reflexión sobre la vida y su propósito es un cuestionamiento existencial al que todos nos hemos enfrentado.

Con los años -y con sus días buenos y malos- yo también me he cuestionado, aunque de manera incorrecta , este sentido de vivir. Pero preguntarnos para qué vivimos, así, en general, no parece tener mucho sentido, o en todo caso, es una forma incorrecta de interrogarnos. Como lo puntualiza en este video Ayn Rad, no existe tal "propósito de la vida" porque la vida es un fin en sí misma. La vida es el propósito de la vida.

Cada uno de nosotros tiene un objetivo en la vida y parte de ese propósito es descubrirlo y vivir por ello. Algo que muchas personas solo descubren en los años maduros de la adultez.  Pienso entonces que tengo la suerte de haber descubierto en buen momento mi pasión y mi vocación: la docencia y las comunicaciones. Tengo además, la suerte de haberme preparado para ello, dedicarme a ambas profesiones a la vez, y además, estar encaminando a mis hijos hacia la realización de sus sueños y de su vida.

Tal y como yo estoy haciendo con la mía.


Errores en la educación de los hijos

jueves, 28 de enero de 2010

Ante los días difíciles que de un tiempo a esta parte enfrento con Mariana, he acudido con mayor frecuencia a la búsqueda de consejos profesionales que pueden encontrarse en la red respecto de la crianza de nuestros hijos. Aunque seguramente tendré que visitar a un psicólogo personalmente para poder manejar mejor los efectos que el nuevo integrante de la familia muy pronto generará en mi hija. Soy una convencida de la ayuda profesional y más aún cuando se trata de un rol para el cual no se nace, sino que se hace en el diario transcurrir de la vida de pareja y como padres.

Encontré en algún sitio, que no tuve el tino de conservar, este listado de 20 consejos para educar mal a un hijo, elaborado por Alfonso Fouce, psicólogo infantil y Marc Giner, psicopedadgogo y logopeda, ambos con amplia experiencia en el tratamiento de los trastornos emocionales en los niños.

El conocimiento en el terreno de la psícología infantil y juvenil les ha llevado a enumerar algunos de los errores que los padres cometemos más frecuentemente con nuestros hijos, muy negativos para su desarrollo y equilibrio emocional. Estos son los que siguen:

  1. Comprarle todo aquello que nos pida.
  2. Darle siempre la razón cuando tenga un problema.
  3. Dejarle que hable mal, todos sus amigos lo hacen.
  4. Ponerle un televisor y/o una computadora en su habitación (con acceso ilimitado a internet por supuesto y si puede ser con la playstation).
  5. Avergonzarnos cuando hace una rabieta.
  6. No darle abrazos ni besos, ni decirle lo importante que es para nosotr@s.
  7. No exigirle en relación a la escuela ni en las tareas de la escuela.
  8. No castigarle ni llamarle la atención sobre su conducta nunca.
  9. Castigarle cada día.
  10. Que la madre le diga que no a una cosa y el padre la consienta o viceversa.
  11. Gritarle o estresarnos cada día para que haga lo que le exigimos.
  12. No jugar ni hablar tranquilamente nunca con él o ella.
  13. No establecer ni unos horarios ni unas reglas del juego mínimas.
  14. No pedirle que colabore con la casa en las cosas que están a su alcance.
  15. Permitirle las mismas cosas que a sus hermanos mayores, o prohibirles a estos porque sino el pequeño se enfada o hace una rabieta.
  16. No enseñarle unas normas y/o valores, sean del tipo que sean.
  17. Creer que nuestro hijo siempre nos miente, acabará haciéndolo.
  18. Creer que nuestro hijo es malo, acabará siéndolo.
  19. No darle buen ejemplo.
  20. No hacer lo que les decimos a ellos que deben hacer.

Personalmente, hay días en que reconozco que pierdo un poco la paciencia (ya voy casi por los 8 meses de embarazo y hay momentos en los que ni yo me soporto) otros días más son las interacciones con otros miembros de la familia que no puedo controlar (así sean bienintencionados mensajes o acciones de sus tíos o primos) o la misma influencia de sus pares en el nido. Poco a poco los padres perdemos un poco de autonomía y única referencia para nuestros retoños, y en ese transcurrir observamos con impotencia algunos cambios no agradables en la conducta de nuestros angelitos.

Como siempre, hay que tomarse la vida con menos tremendismo y pensar que estamos haciendo lo mejor por nuestros hijos si adicionamos un poco de buen humor en esos difíciles momentos. Por eso me gustaría terminar este post con un videito que me gusta mucho...

Oración para un bebé querido...

viernes, 11 de diciembre de 2009

No te conocí nunca, pero te amé.
No te tuve en brazos, como hace una madre.
Contigo enterré mis esperanzas y sueños por un hijo desconocido al que nunca vi.
Pero también enterré el amor en mi corazón y la tristeza de saber que debemos separarnos.
Y ruego a Dios que haga por ti todo lo que yo hubiera hecho.
Que guarde a mi bebé a salvo
para que ría y juegue cuando llegue la primavera.


Un amigo, 1977.


Para tí mi Yakuyurak, de tu tía Bea.
Huánuco, 3 nov. 2009

Vince In Bono Malum

Vence al mal con el bien

Tocaron mi sueño...