Soy vecino de este mundo por un rato
Y hoy coincide que también tú estas aquí
Coincidencias tan extrañas de la vida
Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio… y coincidir

Para ti...

viernes, 27 de febrero de 2009

...porque me falta lo más importante...

Si te quiere volverá... crónicas marcianas

miércoles, 25 de febrero de 2009

En el juego de las conquistas y las decepciones, todos enfrentamos -con mayor o menor éxito- un vaivén de emociones que el buen Renato C. del blog Busco Novia ha narrado con exactas dosis de sentimentalismo para no caer en el histrionismo de un tema tan sensible... palabras más o menos, pero esas palabras son las que pueden llevarte al cielo o al infierno.
Con el tiempo uno aprende que hay menos dramatismo conforme envejecemos y que te partan el corazón es solo una experiencia de vida más. Aceptarlo es allanar el camino para volverse a enamorar...

Agárrate fuerte a mí (solo un avance, mejor lean el post completo)
No hay separación amorosa que te deje conciliar el sueño con facilidad. Veamos. Cuando es la otra persona la que solicita separarse, simplemente no duermes durante dos o tres días: la nostalgia, la rabia, el dolor te devoran por dentro y te desvelan por fuera. Quedas en estado de vómito, de sequedad orgánica y sonambulismo. Ojeroso, atraviesas las madrugadas, evocando escenas, deshojando teorías y probabilidades (a falta de margaritas) tratando de entender en qué momento tu relación se fue al diablo. (Porque las relaciones, como ya se sabe, nunca se quiebran cuando se anuncia el rompimiento, sino mucho antes: la noche, la tarde o la mañana aquella en que intuiste que algo andaba mal, pero no te detuviste a conversar. Es en ese instante en que un inofensivo furúnculo empieza a convertirse en cáncer mortal. A la larga, el rompimiento es solo la manifestación epidérmica de algo que ya estaba podrido).



Y una pequeña recomendación musical...



Vince In Bono Malum

Vence al mal con el bien

Tocaron mi sueño...